Quiero volver a empequeñecer, quiero que una bolsa llena de esas gominolas tan dulces, tan rositas y tan revolcadas por azúcar me hagan feliz en vez de rechazarlas con un, "No gracias, engordan". La vida no es siempre la misma, cambiamos, cambiamos a medida que los años pasan a nuestro alrededor, y me gustaría poder verlos sentada en una chiriosa silla de madera, que se balanceara hacia delante y hacia atrás, al son del viento, ver pasar el tiempo, la luz, las puestas de sol, vivir la vida, desde un punto observador en el que, nunca, nunca te harán daño.
Por: Cristina Hoffmann.
Muchas gracias por seguirme!
ResponderEliminarAhora tengo un nuevo blog:
http://loveosgo.blogspot.com/
Bonita entrada :)
Te espero, besitos!